Si quieres conocerte mejor o quieres conocer mejor a las personas de tu entorno, hay un método infalible: observa los hechos. Esto es algo que te ayudará especialmente en dos aspectos.

 

¿Cuáles son los aspectos esenciales para conocerte y conocer mejor a los demás?

 

  1. Autoconocimiento.

No es infrecuente que nos dejemos llevar por lo que nos dicen los demás, lo que nos han dicho desde pequeños y nos creamos una auto imagen algo distorsionada. Si has crecido en un ambiente muy exigente o más bien enfocado en lo negativo, más bien centrado en destacar los defectos y poco en el reconocimiento de las virtudes, puede que tengas una auto imagen más negativa. Por el contrario, puede que algo o alguien te haya hecho pensar en ti digamos con “excesiva benevolencia” y eso impida que te detengas a observar aquellos aspectos que te pueden hacer relacionarte mejor con el entorno. Por eso el autoconocimiento es imprescindible para gestionar mejor tus emociones y cómo te relacionas con los demás.

  1. Saber qué puedes esperar de los demás.

¿Alguna vez has pronunciado frases del tipo “No esperaba que me mintiera, yo nunca le he mentido”? Ese es un error que cometemos con bastante frecuencia: pensar que los demás ven la vida como nosotros y comparten nuestras creencias. El que tiene el valor de la honestidad en los primeros puestos de su escala de valores, no mentirá, pero el que lo tiene más bien por la parte baja de la escala, lo hará y eso tiene que ver con su forma de ver la vida, que es posible que no coincida con la tuya.

Podemos observar infinidad de comportamientos en situaciones cotidianas para aumentar nuestro autoconocimiento, así como para conocer un poco más a los demás.

Nos comportamos según creemos que es la forma correcta de hacerlo y la contraria nos parece la incorrecta.

Valores

Ejemplos de situaciones habituales

 

Te dejo aquí algunos ejemplos de situaciones cotidianas que pueden servirte para entenderlo mejor:

-Vas por la calle y al pasar “chocas” ligeramente con alguien, ¿qué haces? Y ¿qué prefieres que hagan los demás?

  • Pasas, sigues hacia adelante como si nada hubiera ocurrido
  • Le miras con mala cara, como si estuviera en mitad de tu camino y te ha molestado
  • Pides disculpas

-Quedas con alguien

  • Vas a la cita puntual
  • Le haces esperar más de cinco minutos
  • No vas

-Acabas de desenvolver un pastel que te vas a comer y tienes el papel en la mano

  • Esperas a encontrar una papelera para tirarlo y si no ves ninguna, lo guardas para tirarlo en casa
  • Lo tiras por ahí disimuladamente cuando nadie te ve
  • Lo tiras descaradamente, te parece hasta gracioso

-Hay una fila

  • Te inventas una excusa para pasar delante y eso te parece ser más listo
  • Esperas tu turno hasta que te toque
  • Te cuelas descaradamente

-Tienes clase de tenis un día de la semana a la misma hora siempre y pides cita en una consulta. Te dan hora justo cuando tienes la clase

  • Dices que sí y avisas de que no irás a clase
  • Dices que sí, no vas a clase y tampoco avisas
  • Le pides que te busque otro horario porque ya tienes otro compromiso

-Ves una publicación que te gusta en Instagram y quieres reproducirla

  • La compartes desde el perfil del autor
  • Dices de quién es la cita o la publicación, o dónde la has visto
  • La copias directamente y la publicas como si fuera tuya

Conclusiones y consejos

 

En todas estas situaciones cotidianas que te planteo y que a cualquiera se nos pueden dar en nuestro día a día, demostramos cuáles son nuestros valores. Decir de palabra que tenemos un alto sentido del respeto, la integridad o del compromiso no cuenta de ti que esos sean tus valores. Lo que verdaderamente demostrará cuáles son, será tu forma de actuar en cada una de esas situaciones.

Los valores son similares para todos, la diferencia está en el lugar que ocupan en nuestra escala de valores. Si en cualquiera de estas situaciones tienes la seguridad de que siempre vas a actuar de la misma forma, ahí tienes un valor número uno en tu lista. Si actuarías así el 90% de las veces, estás ante un posible número dos y así sucesivamente.

Prueba a auto observarte y a observar a los demás. De esta forma conocerás mucho mejor tus propios valores y los de tu entorno.